26 agosto 2006

Paciencia


El camino esboza sus trazos
hacia la ancestral casa de piedra,
donde reposan tus recuerdos,
donde lucho por anestesiar el tiempo.

Los peldaños me acercan
todos los besos que me restan por darte,
y amplifican el vértigo atroz
que siento al arrancarle al alba
una sonrisa anaranjada.

Todo irá bien
mientras el día sonría.

Y cuando la bruma oculte tus ojos
te abrazaré muy fuerte,
y asentaré tus cabellos
con paciencia infinita.

21 agosto 2006

Muerte


Querido tio Digno:

Hace ya diez días que nos dejaste. Mi padre no gana para disgustos: en tan sólo nueve meses habéis muerto dos de sus hermanos. Él está bien, muy entero. Dice que, llegados a una situación límite en la que el desenlace es fatal, lo mejor es que todo acabe cuanto antes. En eso lleva razón. Tú te fuiste en catorce días. Afortunadamente no sufriste.

Pero en el fondo, cuando miro a los ojos a mi padre, noto que quiere echar a correr para buscar a la muerte y arrancarle la vida.

Hasta siempre.

17 agosto 2006

Pintada


Visto en el casco antiguo de A Coruña, muy cerquita de María Pita.

Lámpara


Yo quiero velar tus sueños. Hacerlo porque sí, como leer apasionadamente, o escuchar un disco durante un viaje de más de mil kilómetros.

Y qué emocionante sería fotografiar el acto. Sería como dejar en evidencia las leyes más elementales... ¿Quién dice que sin luz no tienen sentido las fotografías?

Este verano tracé una ruta hacia el sur por imperativo emocional. Cuando el paisaje esbozó olivos y su aroma se coló a través del conducto del aire acondicionado del coche, recordé tus rizos y tu carmín.

Yo quiero velar tus sueños, y describir elipses en el aire. Sin metáforas. Quiero que me hagas flotar.

Hola a todos y todas, de nuevo. Se acabaron las vacaciones bloggeras.


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Ecos... Wilco, A shot in the arm